Productos y tecnologías · 22 de mayo de 2026

Efectos de los insecticidas en los escorpiones

Nota técnica de la edición 13 sobre efectos de los insecticidas en los escorpiones, con enfoque en diagnóstico, prevención y criterios aplicables al manejo profesional de plagas.

Apertura del artículo sobre efectos de insecticidas en escorpiones

Los escorpiones son arácnidos fácilmente reconocibles y relacionados con arañas, ácaros y garrapatas. Estos animales se han convertido en una de las plagas más importantes en salud pública, ya que son responsables de la gran mayoría de las muertes anuales causadas por artrópodos más que cualquier otro grupo de animales venenosos con la excepción de las serpientes y las abejas. Las presencias de escorpiones también afectan la calidad de la vida humana al causar miedo e inquietud cuando invaden estructuras habitables y negocios. En regiones donde los escorpiones son comunes, los profesionales de control de plagas realizan grandes esfuerzos para el control de infestaciones. La mayoría de los escorpiones habitan en regiones templadas y áridas, pero algunas especies se pueden encontrar en las selvas tropicales o en ambas. En los Estados Unidos, especies del género Centruroides son los escorpiones más comunes, y miembros de este grupo son comunes en Latinoamérica. Dentro de este grupo, el escorpión de la corteza de Arizona (Centruroides esculturatus) es el escorpión de mayor importancia médica en los Estados Unidos con 185,402 incidentes de envenenamientos reportados particularmente en los experimentales donde la mitad se había sido tratada con insecticidas, mientras que, en un segundo estudio, los escorpiones se estudiaron cuando interactuaban con un refugio tratado con insecticida. Estos hallazgos mejoran nuestro entendimiento acerca de las respuestas de los escorpiones a insecticidas y proveen información que es de utilidad para un mejor manejo en planes de control de estos artrópodos. figura 01 estados de Arizona, Texas y Nevada. A pesar de la importancia médica de los escorpiones en estas áreas, no hay información sobre cómo estos escorpiones interactúan o son afectados por los residuos de pesticidas, información que es útil para un mejor manejo de las infestaciones. HABITATS DE LOS ESCORPIONES Los escorpiones de corteza de Arizona son poco excavadores y se pueden encontrar debajo de las rocas, escondidos en grietas del suelo y también sobre los árboles (Fig. 1). En áreas urbanas los escorpiones invaden estructuras habitables, localizándose principalmente debajo de los lavaplatos, bañeras, zapatos, cajones, closets o gabinetes de ropa. Los escorpiones son animales nocturnos que salen de noche a cazar insectos, a los cuales les tienden una emboscada. Figura 1. Escorpión sobre la corteza de un árbol en una zona urbana de Phoenix, Arizona Es durante estos momentos de cacería, o cuando están regresando a sus refugios, cuando los escorpiones pueden hacer contacto con depósitos de insecticidas previamente aplicados. Para entender un poco más el efecto de los insecticidas en los escorpiones, se condujeron una serie de experimentos en el laboratorio de Nuevo México donde se simuló posibles escenarios prácticos de campo donde estas interacciones escorpiones y depósitos de insecticidas ocurren. En un primer estudio, los escorpiones se estudiaron en áreas EXPERIMENTO #1: RESPUESTA A ÁREAS TRATADAS El objetivo de este experimento fue evaluar las respuestas de los escorpiones al encontrar áreas tratadas con insecticida. Este escenario es muy común cuando se aplica tratamientos insecticidas a áreas donde se presume están escondidos los escorpiones o áreas potenciales infestadas. Este experimento se llevó a cabo en tabletas de concreto (30 x 30 cm) a cuyas mitades se les aplicó uno de los tres insecticidas líquidos que se evaluaron en este estudio (Fig. 2). Una vez el insecticida se secó (aproximadamente 2 horas), se pusieron escorpiones individuales en la mitad no tratada. (Fig. 2). Para prevenir que los escorpiones se escaparan del área experimental, se usó segmentos de tubos de PVC (25 cm de diámetro x 5 cm de alto) (Fig. 2). Se evaluaron tres formulaciones insecticidas: Demon® Max (25,3% de cipermetrina; concentración usada de AI: 0.02%), Demand® CS (9.7% de lambda-cihalotrina; concentración usada de AI 0.03%) y la mezcla “Demand CS (0.03%) y Demon Max (0.02%). El experimento se llevó a cabo en la oscuridad durante 20 minutos, utilizándose una cámara infrarroja y dos iluminadores de luz infrarroja ubicados sobre la arena para poder estudiar la respuesta de los escorpiones. Para el rastreo y análisis cuantitativo de la actividad de los escorpiones, se utilizó el software EthoVision XT versión 11.5. La zona tratada con insecticidas se demarcó virtualmente (Fig. 2) y se registró el tiempo que cada escorpión estuvo en la zona no tratada, lo cual se interpretó como “respuesta de repelencia”. Una vez terminado el periodo de 20 min de evaluación, los escorpiones fueron transferidos a unos recipientes para determinar mortalidad diaria por 10 días, esto con el fin de correlacionar exposición al insecticida y mortalidad. Figura 2. Arenas experimentales usadas para la evaluación de respuestas de los escorpiones a los insecticidas. Arriba a la izquierda: escorpión aproximándose a un área tratada con insecticida; figura 02 arriba a la derecha: actividad de un escorpión registradas durante 20 minutos de bioensayo; abajo: una arena que contiene un refugio que había sido tratado con insecticida. EXPERIMENTO 2:RESPUESTAS A REFUGIOS TRATADOS CON INSECTICIDA El objetivo de este estudio fue determinar si los escorpiones se esconderían en un refugio tratado con insecticida. Este experimento simularía los tratamientos con insecticidas de grietas y hendiduras comúnmente recomendados en los programas de manejo integrado de escorpiones (MIE). La arena era similar en tamaño a la descrita en el Experimento 1. Sin embargo, la única área tratada en la arena era un refugio hecho de papel cartulina de 7.5 cm x 12.5 cm, el cual se colocó en el centro del área (Fig. 2). Sobre las arenas se colocaron cuatro luces de tubo fluorescente que iluminaban las arenas durante 12 horas con el fin de simular el día y estimular a los escorpiones para que se escondieran figura 04 figura 03 el refugio tratado con insecticidas. Después de 12 horas, se registró el lugar donde se encontraron los escorpiones, si escondidos en el refugio o fuera de ellos, deambulando en la arena experimental. Los escorpiones utilizados en este experimento se transfirieron a unos recipientes una vez terminado el ensayo para determinar mortalidad por 10 días. RESULTADOS En experimentos en concreto, los escorpiones estuvieron cantidades similares de tiempo en áreas tratadas con Demon Max, Demand CS o Demand CS + Demon Max +, en comparación con arenas no tratadas (control) (Fig. 2). La mortalidad de escorpiones posterior al ensayo sobre concreto fue 0% de mortalidad con Demon Max, 70% con Demand CS y 40% con Demand CS + Demon Max (Fig. 3). En los experimentos sobre baldosas de cerámica, los escorpiones tendieron a evitar caminar sobre las mitades tratadas con insecticida (Fig. 3) y, a menudo, adoptaban una postura de “zancos” cuando entraban en contacto con el insecticida (Fig. 4). Escorpiones que interactuaron con mitades tratadas con Demon Max no se murieron. Opuesto a esto, se registró una alta mortalidad (90%) de escorpiones en las arenas cuyas mitades habían sido tratadas con Demand CS. Sin embargo, esta mortalidad se redujo al 70% en las mitades que fueron tratados con la mezcla Demand CS + Demon Max (Fig. 3). Figura 3. Localización de escorpiones en arenas (concreto o baldosa) cuyas mitades fueron tratadas con insecticidas. La mortalidad se registró posterior al ensayo al día 10. Figura 4. Postura típica de escorpiones al entrar en contacto con superficies tratadas con insecticida. 3A, postura normal de un escorpión que no está expuesto a insecticidas, donde yace completamente plano en la superficie, arrastrando su cuerpo al caminar o levantado su cuerpo ligeramente sobre la superficie. 3B muestra un escorpión que comienza a caminar “sobre las puntas”. Los escorpiones durante esta fase a menudo mantienen esta postura para reducir la exposición a insecticidas. 3C, respuesta extrema de escorpiones a insecticidas donde se minimiza al máximo exposición a residuos de insecticidas. EXPERIMENTO 2: RESPUESTAS A ESCONDITES TRATADOS CON INSECTICIDA Después de 12 horas en la arena, todos los escorpiones del grupo de control (escondites que no habían sido tratados) fueron encontrados en el refugio, mientras que la mayoría de los escorpiones evitaron refugiarse en escondites que habían sido tratados con insecticidas (Fig. 5). Se observó, sin embargo, una baja proporción de escorpiones escondidos en escondites tratados con Demon Max (20%) o Demand CS + Demon Max (30%), y ninguno de los escorpiones buscó refugio en escondites tratados con Demand CS. A pesar de la baja tasa de refugio de los escorpiones en las arenas con Demand CS o Demand CS + Demon Max, estos escorpiones tuvieron una mortalidad significativa (≥80%) 10 días después de la exposición. Esto indica que la mayoría de estos escorpiones pasaron un tiempo suficiente en el escondite haciendo contacto con los depósitos de insecticidas para causarles mortalidad durante las 12 horas. La mortalidad de escorpiones fue mínima (10%) en las evaluaciones con Demon Max (Fig. 5). Figura 5. Proporción de escorpiones que se encontraron escondidos en los refugios tratados con insecticida y proporción de escorpiones muertos 10 días después del experimento. Las barras grises indican el porcentaje encontrado en el refugio y la línea indica la mortalidad de escorpiones después de 10 días. IMPLICACIONES DEL ESTUDIO En condiciones naturales, los escorpiones pasan la mayor parte del tiempo en escondites, los cuales abandona durante la noche para atrapar y alimentarse de insectos. Es durante este momento cuando los escorpiones pueden entrar en contacto con depósitos de insecticidas previamente aplicados. Si bien generalmente se asume que los insecticidas son altamente efectivos contra los escorpiones, se sabe muy poco sobre cómo estos residuos afectan el comportamiento de estos animales, lo que en última instancia determina la eficacia de los tratamientos. Los escorpiones, como muchos artrópodos, evitan exposiciones prolongadas a insecticidas alejándose de las áreas tratadas o adoptando posturas “de puntillas” (ver más adelante). Si los escorpiones evitan los insecticidas y se reubican en otras áreas, la eficacia de los programas de control de escorpiones puede reducirse. En evaluaciones sobre concreto, los escorpiones estuvieron más tiempo en áreas tratadas con insecticidas, que cuando se realizaron estas evaluaciones sobre baldosa. En este escenario, se deduciría entonces que los escorpiones estarían más expuestos a insecticidas cuando éste es depositado sobre concreto, lo que produciría una muerte más rápida. Sin embargo, es bien sabido que los insecticidas tienden a absorberse más sobre las superficies porosas que en superficies lisas, reduciendo así el efecto insecticida de los depósitos. Esto claramente ocurrió con Demand CS y la mezcla Demand CS + Demon Max, los cuales causaron una mayor mortalidad en baldosa. Independiente del tipo de superficie evaluado, sin embargo, Demand CS causo la mayor mortalidad en escorpiones y esto es posiblemente debido a la tecnología de micro-encapsulación utilizada en la producción de esta formulación lo cual protege el ingrediente activo a ser rápidamente absorbido en la superficie. Otro aspecto que evaluamos fue si los escorpiones elegirían esconderse en refugios tratados con insecticida. Este es un escenario típico en el control de escorpiones, donde la aplicación de insecticida está dirigida a sus posibles refugios. En todos ensayos, la mayoría de los escorpiones se encontraron fuera del refugio que había sido tratado con insecticidas. Frecuentemente, los escorpiones se encontraron deambulando por la arena experimental, algunos con signos obvios de intoxicación, los cuales son compatibles con la toxicidad por piretroides. Esta es una clara indicación de que los escorpiones en algún momento durante las 12 horas del ensayo estuvieron en contacto con el insecticida que se había aplicado en el refugio. Concluimos entonces que los tratamientos de grietas y hendiduras en áreas donde se presume están los escorpiones son efectivos, y áreas similares a estas (bases de los cimientos y huecos de paredes) deberían ser tratados con insecticidas para un mejor manejo de escorpiones. Los escorpiones exhiben un comportamiento críptico y nocturno con capacidad de reducir el contacto con los depósitos de insecticidas a través de comportamientos que incluyen movimientos de evasión y “posición de puntillas”. Los resultados de esta investigación muestran entonces que el uso de formulaciones de pesticidas efectivas, el conocimiento del hábitat, comportamiento de los escorpiones y la aplicación específica a refugios pueden mejorar el control de infestaciones. Alvaro Romero es Médico Veterinario, Master en Entomología Veterinario, y PhD en Entomología Urbana; Profesor Asociado en la Universidad Estatal de Nuevo México, Las Cruces, NM. John Agnew y Brittny Blakely son estudiantes de posgrado de la misma institución. Dr. Eric Paysen es Gerente de Servicio Técnico en Syngenta. Este estudio fue financiado por Syngenta. Los productos evaluados podrían no estar disponibles para compra fuera de los Estados Unidos. Este artículo fue traducido por Alvaro Romero al español con autorización de Pest Control Technology a partir del título original “Arizona Bark Scorpions And Their Responses to Insecticides”. figura 05